Los fondos de inversión y las empresas inmobiliarias ganan peso en el mercado de la vivienda. El espacio que dejan libre particulares y familias, incapaces de comprar ante los precios desorbitados, está siendo cubierto por inversores que quieren lucrarse a través del alquiler. La ilusión de un mercado inmobiliario razonable, en el que quien más y quien menos puede encontrar su casa para comprar, se desvanece casi por completo. Ésta es ya una tendencia muy extendida en toda España, pero especialmente preocupante en Madrid y por lo tanto en Villaverde. Y los datos así lo confirman.
Datos como los del Catastro, que indican que las personas jurídicas (empresas, fondos de inversión) cada vez poseen más viviendas. En 2025 se registraba un descenso del número de personas físicas propietarias de inmuebles en el municipio de Madrid, con 111 menos que en 2024. Las jurídicas, sin embargo, aumentaban en 354. Pero lo más llamativo lo encontramos al consultar los “grandes tenedores”, es decir, titulares con cinco viviendas o más en propiedad. Las empresas o fondos que cumplían este requisito aumentaban en 330 hasta las casi 19.000, mientras que eran 87 más (4.174 en total) las que acumulaban al menos diez inmuebles en cartera. Esto constata que quienes compran no son solo pequeñas empresas para su actividad profesional, sino que proliferan los inversores que se hacen con grandes lotes.
El Registro de la Propiedad nos ofrece estadísticas sobre la compraventa de vivienda, y las conclusiones que arrojan van en la misma línea. En la Comunidad de Madrid, el porcentaje de adquisiciones hechas por personas jurídicas ha aumentado desde 2020 (11,82%) hasta la actualidad (14,4%). Contrasta con la media a nivel nacional, que se ha mantenido casi invariable en los últimos cinco años (11,16% en 2020 contra 11,30% en 2025). Sí, algo está pasando en nuestra ciudad. Aunque los datos concretos para Villaverde no son fáciles de encontrar, la sensación de que los inversores se hacen fuertes está a pie de calle. Y no es un simple espejismo pese a que algunos digan, por ejemplo, que la problemática con los fondos buitres es poco más que una invención.
Basta con echar un vistazo a la prensa especializada o a los portales inmobiliarios para comprobar que cada vez son más las viviendas gestionadas por fondos. Por ejemplo, la empresa Vivenio, creada con capital de dos fondos de inversión extranjeros, gestiona hasta siete edificios entre Ciudad de los Ángeles y Butarque, cifra que alcanzó tras la compra de 205 pisos el verano pasado. Por su parte, la compañía Avalon Properties ostenta también dos bloques en el Distrito, lo mismo que Nomad Flex Living, mientras que el fondo Néstar-Azora opera hasta 108 viviendas en el barrio de Butarque. Son solo algunos ejemplos, pero suficientes para darnos cuenta de que el mercado inmobiliario es cada vez menos para los ciudadanos y más para los inversores.



