Las jornadas del 16 y 17 de abril han vuelto a confirmar el éxito de la Gala de Danza del Conservatorio Profesional de Danza Carmen Amaya, una cita ya consolidada, a cargo de los talleres coreográficos del propio centro. Durante ambas veladas, el público pudo disfrutar de un programa variado y de gran calidad artística, en el que se dieron cita las distintas especialidades que se imparten en el conservatorio: danza clásica, danza española y danza contemporánea.
El repertorio presentado destacó por su riqueza estilística y el cuidado en las propuestas coreográficas. Sobre el escenario se pudieron ver piezas como Festival de flores de Genzano, en adaptación coreográfica de Elena Serna sobre el original de August Bournonville; A Shared Ending y Tic-tac, Kaput, ambas de Maureen López; Esencia, de Manuel Díaz; Vuelvo a vos, de Elena Serna; Ventaneras, de Rocío Espada y Beatriz Uría; y Petricor, de Ruth Maroto. Cada una de ellas aportó una mirada singular, configurando un espectáculo dinámico y variado.
Todo ello fue posible gracias al talento, la implicación y la madurez escénica de los bailarines y bailarinas del conservatorio, muchos de ellos en un momento decisivo de su formación, a punto de dar el salto al ámbito profesional. Su trabajo evidencia no solo un alto nivel técnico, sino también una sólida capacidad interpretativa y artística que augura un prometedor futuro.
Las galas de danza del conservatorio, abiertas al vecindario del Distrito, ponen de manifiesto la fortuna de contar en Villaverde con uno de los tres únicos centros públicos y de enseñanzas oficiales de la Comunidad de Madrid. Su labor trasciende el ámbito estrictamente académico para convertirse en un verdadero foco de excelencia artística, que no solo forma a jóvenes intérpretes de alto nivel, sino que también enriquece la vida cultural del entorno.
FOTOS: Tino Morán.




