Desde la comunidad educativa del CEIP Azorín nos llega un mensaje de alerta. Según nos explican, en este centro escolar con alumnado de tres a doce años, la calefacción se tiene que encender desde la toma de gas exterior que está sin tapar. Asimismo, continúan, “El sistema de emergencia de incendios está apagado. Se quemó la batería y casi todos los extintores están caducados”. Los papás y mamás del centro escolar no saben qué hacer, porque desde luego no quieren ver comprometida la seguridad de sus hijos e hijas. “Las cosas de palacio van despacio… Pero siempre esperamos no lamentar algo que pudo tener solución, porque no se entiende otra posibilidad”, concluyen.

















