5 noticias TOP

Anuncio
Anuncio
clinica-veterinaria-ciudad-de-los-angeles

Noticias Relacionadas

‘En Alemania no hay que dedicar tanta parte del sueldo a la vivienda como en España’

Almudena Serrano, ex-vecina de Ciudad de los Ángeles, ahora vive en Núremberg, donde trabaja para una asociación que estudia y difunde la historia regional

Almudena Serrano tiene 31 años, nació en Madrid y vivió parte de su infancia, así como de los 18 a los 20 años, en Ciudad de los Ángeles, de donde es su familia materna (se crio en Algeciras, ya que su familia paterna es andaluza). Llegó a Baviera en 2015 para finalizar los estudios que había empezado en la Universidad Complutense (Grado en Estudios Hispano-Alemanes), es decir, solo para dos años… “Pero aquí sigo y me gusta mucho mi vida aquí”, confiesa.

¿Qué te llevó a Núremberg?

Después de terminar mis estudios en Ratisbona, me mudé a Fürth, ciudad vecina de Núremberg, porque encontré trabajo (un puesto anterior al actual). Ya hace 5 años que vivo en esta ciudad.

Tengo que decir también que mi hermana mayor, Asun, ya vivía en Alemania por estudios y trabajo, y vive aún en Leipzig a día de hoy. Sin duda ella tuvo mucho que ver en que yo viniera: fue la pionera [sonríe].

Almudena Serrano, ex-vecina de Ciudad de los Ángeles, ahora vive en Núremberg, donde trabaja para una asociación que estudia y difunde la historia regional

¿Cómo es tu vida actual allí? ¿A qué te dedicas y cómo es tu día a día?

Formo parte de una asociación de historia regional con sede en Núremberg, “Geschichte Für Alle” (“Historia para todos”). Trabajo en la oficina gestionando nuestras visitas guiadas y también ejerzo como guía en español y alemán. Ser parte de esta organización me llena mucho. Vivo con mi marido, Sebastian, que es bávaro, y desde el principio de nuestra relación ambos nos interesamos con gran respeto y admiración por la cultura del otro.

La vida en este lugar me gusta mucho porque tiene las ventajas de las ciudades, pero sin ser tan estresante como una gran capital. Puedo moverme rápidamente de un lugar a otro con transporte público o en bici, tengo mucha naturaleza cerca y hay buena oferta cultural y de ocio. Me sigue encantando Madrid, pero es cierto que las ciudades tan grandes tienen sus desventajas: trayectos largos, más aglomeraciones, más ruido…

¿Encuentras allí la vida muy diferente a Villaverde? En tu criterio, ¿qué sería lo más diferente y qué lo más parecido?

Lo más diferente: la mayoría de la gente no es tan cercana de primeras, es algo más difícil hacer amistades o entablar relación con los vecinos. Lo más parecido: una vez que se ha ganado más confianza, la gente de aquí también es muy “disfrutona”, en cuanto hay buen tiempo aprovechan para salir a la calle. El problema es que aquí el clima de otoño a primavera es bastante frío y eso limita bastante el ocio al aire libre.

Almudena Serrano, ex-vecina de Ciudad de los Ángeles, ahora vive en Núremberg, donde trabaja para una asociación que estudia y difunde la historia regional

¿Y en cuanto al tema económico? ¿Cómo está la vivienda, cesta de la compra, transporte, etc., en comparación con Madrid?

Los salarios y el nivel de vida medios son sin duda más altos que en España, pero con la inflación y los conflictos internacionales se nota cómo los alimentos y la gasolina se encarecen rápidamente. No pocas personas viven en riesgo de pobreza. Para el transporte público hay bonos mensuales como el Deutschlandticket, que compensan para quien lo usa a diario. Los alquileres y los precios de las viviendas han subido bastante en los últimos años, sobre todo en zonas urbanas, pero en los pueblos también se percibe. Sin embargo, no hay que dedicar de media tanta parte del sueldo a la vivienda como en España.

Trabajas para una asociación histórica, y en el imaginario colectivo Núremberg está muy ligada al III Reich, tanto por los congresos del NSDAP como por los juicios a los dirigentes nazis una vez terminada la guerra, así que imagino que ese periodo centrará una buena parte de tu trabajo, ¿es así?

Nuestro trabajo tiene mucho de pedagógico, colaboramos con instituciones municipales (como museos) y recibimos por ejemplo a muchos grupos escolares de todo el mundo, aunque nos gusta llegar a todo tipo de públicos. Aunque también ofrecemos visitas sobre otros temas, nos centramos en buena parte en la época del nacionalsocialismo y en su final con los juicios de Núremberg.

En los terrenos en los que el partido nazi celebraba sus congresos masivos tratamos de explicar cómo los edificios gigantes y los eventos propagandísticos celebrados allí trataban de hace sentir pequeños a los visitantes y de transmitirles unas ideas muy concretas: insignificancia del individuo para que se una al movimiento nazi, obediencia al líder, preparación para la guerra… El estar en el lugar ayuda a los visitantes a hacerse una idea mucho más fiel de la magnitud de los hechos y suelen mostrar gran interés.

La sala de los juicios también causa mucha fascinación, pero intentamos no mostrar solo las luces sino también sus carencias, ya que a día de hoy Núremberg sigue utilizándose como ejemplo de justicia ante crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, pero no se ha conseguido aún el objetivo de poner freno a estas atrocidades.

Más allá de los grandes nombres también tratamos la vida cotidiana de las personas que vivieron bajo el nazismo en esta región, haciendo hincapié en grupos perseguidos como la comunidad judía o las personas homosexuales.

Obviamente, Núremberg también tiene mucha más historia… ¿Qué otros periodos y aspectos de la misma interesan más al público?

En la Edad Media y Moderna esta región creció mucho. Núremberg era una ciudad muy importante del Sacro Imperio gracias a las visitas del emperador, que se reunía a menudo en el castillo, una de las atracciones más visitadas a día de hoy. También en este tiempo había un intenso intercambio comercial con ciudades de todo el mundo. Durante casi cuatro siglos Núremberg tuvo además su propio verdugo, y la comprensión de la justicia en esa época impresiona por las diferencias con nuestra visión actual y por la crudeza de los castigos.

¿Cómo es tu relación actual con Villaverde y la Ciudad de los Ángeles?

Siempre que puedo, varias veces al año, vuelvo para ver a mi familia, especialmente a mi abuela Asun. Gracias a la tecnología tengo mucho contacto con mi familia y mediante redes sociales intento mantenerme informada de lo que pasa en el barrio y en el Distrito.

¿Quieres enviar algún mensaje especial a nuestros lectores?

Desde fuera se valora mucho más lo positivo del lugar del que uno viene. Es muy importante que mantengamos el orgullo de ser de donde somos, aunque aún haya prejuicios hacia el sur de Madrid desde otros barrios. Este orgullo también implica tener espíritu crítico y pedir cambios donde son necesarios, ya que solo así podremos hacer que sea un lugar aún mejor.

DV_08

+ posts

Artículos más populares