La reciente intención del Ayuntamiento de comenzar a cobrar el consumo de agua a un huerto urbano comunitario ha generado preocupación entre vecinos y participantes del proyecto. Más allá de una cuestión económica, esta medida plantea un debate de fondo sobre el papel que las Administraciones públicas deben desempeñar en el apoyo a iniciativas sociales y medioambientales.
Los huertos urbanos no son simples espacios de cultivo. En muchos barrios se han consolidado como puntos de encuentro donde se desarrollan actividades educativas con niños y niñas, colaboraciones con centros escolares y dinámicas intergeneracionales en las que participan personas mayores. Son, además, espacios donde se promueve la educación ambiental, la sostenibilidad y el aprendizaje de prácticas de horticultura respetuosas con el entorno.

El huerto afectado, como tantos otros, funciona sin ánimo de lucro y gracias al compromiso de voluntarios que dedican tiempo y esfuerzo a mantenerlo vivo. Su impacto positivo en la comunidad es evidente: fomenta la cohesión social, combate el aislamiento, especialmente entre personas mayores, y ofrece alternativas educativas fuera del aula tradicional.
La posible imposición de un coste por el uso del agua no solo supone una carga económica difícil de asumir para un proyecto de estas características, sino que pone en riesgo su continuidad. Resulta contradictorio que, en un momento en el que la sostenibilidad y la participación ciudadana son prioridades en el discurso institucional, se adopten medidas que pueden debilitar iniciativas que encarnan precisamente esos valores.
Este tipo de proyectos deberían ser considerados aliados estratégicos de las políticas públicas, no sujetos a cargas que dificulten su desarrollo. Apoyar a los huertos urbanos es invertir en comunidad, en educación y en futuro.
La decisión aún puede revisarse. Escuchar a quienes forman parte de estos espacios y comprender su verdadero valor sería un primer paso hacia una política más coherente con las necesidades sociales y ambientales de nuestros barrios.



