La noche grande de las Fiestas de Villaverde Alto vivió una transición perfecta en el Auditorio de Plata y Castañar gracias a la arrolladora actuación de MAERM. Tras la emoción a flor de piel que dejó el concierto estelar de Paco Candela, el testigo pasó a manos de un directo vibrante que no dio tregua a la gran afluencia de público congregada. Lejos de amedrentarse por el listón tan alto, el grupo supo conectar de inmediato con sus vecinos —con un plus de complicidad al contar con uno de sus guitarristas nacido en el propio distrito—, transformando la velada en pura adrenalina y baile para firmar un broche de oro eléctrico antes de la madrugada.




