Sergio Padilla, vecino de Villaverde y artista plástico. Acaba de exponer sus pinturas bajo el título ‘Órdenes del caos’ en el Centro Cultural Bohemios
Sergio Padilla, vecino de Villaverde, nació en 1992, estudió Bachillerato Artístico y actualmente se dedica a las artes plásticas. Acaba de exponer sus pinturas bajo el título Órdenes del caos en el Centro Cultural Bohemios, y hemos aprovechado para entrevistarle en una terracita del barrio de Los Ángeles.
Dentro de las artes plásticas, ¿qué estás trabajando en la actualidad?
Actualmente estoy trabajando el lino con el algodón, en crudo, sin tratar. Eso sería en cuanto al material del lienzo, y luego lo que estoy usando son acrílicos, pan de oro, pigmentos vegetales… Y lo que plasmo visualmente son figuras geométricas, abstracto, minimalismo, suprematismo… Formas que componen geometría. Aunque también he hecho alguna escultura y cositas así, estoy más centrado en la pintura.
¿Cuándo empezaste?
Bueno, yo desde pequeñito siempre he destacado en las artes, en las manualidades… Siempre se me ha dado muy bien. Estudié Bachillerato Artístico en el IES San Isidro, y lo finalicé, lo que pasa es que después me dediqué a otro mundo diferente y lo dejé un poco de lado, pero siempre he hecho cositas… Luego lo retomé ya más a fondo, más o menos cuando la pandemia de COVID, y a partir de entonces he empezado a darle caña, caña, caña… y hasta ahora.

¿Y qué tal te va? ¿Cómo está siendo este inicio de la que ya es tu carrera artística?
Hombre, pues los inicios siempre son un poco duros para todo el mundo, así que ahí estamos: con mucho sacrificio, mucha inversión, moviéndote mucho, tocando muchas puertas, que muchas se abren y muchas se cierran también… Y bueno, pues así aprendes también a elegir y muchas veces a saber decir que no. Y es cierto que los inicios siempre son difíciles, pero luego ves el reconocimiento también, cuando la gente aprecia, valora, ve tu arte y le gusta. Eso te llena.
Háblanos de tu estilo… ¿cómo has llegado a él? ¿Qué es lo que te ha interesado de la geometría?
Es muchas veces lo que dibujo en mis tiempos libres o cuando me intento inspirar: cojo un papel y un boli, empiezo a crear sin ningún fin y a menudo acabo creando formas geométricas y líneas o entornos que son realmente geométricos. Por eso he llegado a la conclusión de que la geometría caracteriza mi estilo. Y, si te fijas, alrededor de dondequiera que estés siempre puedes ver algo geométrico o derivarlo a algo geométrico y crear a partir de ello…
En ese sentido, podría ser de alguna manera un modo de “ordenar el mundo”, o la plasmación de un mundo que te encuentras ya ordenado, ¿no?
Sí… Por ejemplo, si te fijas, un árbol puede partir de una línea recta, y con dos o tres líneas puedes construirlo… De ese modo, muchas veces me inspiro en el entorno, también en los estados de ánimo, y lo plasmo en formas geométricas.

Acabas de exponer en el Centro Cultural Bohemios… ¿Qué han podido ver allí los vecinos que lo han visitado?
Sí, ha sido una exposición que se ha titulado Órdenes del caos. En ella lo que he querido traer han sido las últimas obras que he creado, las que he plasmado en estos últimos años.
O sea, que lo que los vecinos han visto en la exposición es, por así decirlo, el reflejo de lo que eres tú a día de hoy…
Sí, habrán visto lo que estaba haciendo antes y lo que estoy haciendo ahora: qué es en lo que me estoy fijando, lo que como resultado de ello estoy haciendo y creando, y en lo que me estoy centrando, que es en el lino con el algodón y en la forma geométrica pura y dura.
¿Dónde puede verse obra tuya ahora mismo?
Actualmente tengo una exposición en la calle Zurbano 61, en Oculto Hair Club, hasta el 17 de mayo. No es una exposición muy grande: habrá como una decena de obras de diferentes tamaños. Hay desde obras de sesenta centímetros por ochenta hasta de dos metros por un metro ochenta.
¿Y estás vendiendo bastante? ¿Te va bien?
Bueno, antes de la muestra del Centro Cultural Bohemios estuve en los Baños Árabes, que ahí también hice exposición cultural y no tuve venta, pero en el anterior sitio que estuve, en Antón Martín, ahí sí vendí dos obras pequeñitas de diez por quince. Y actualmente, en Zurbano, también lo estoy consiguiendo: he vendido dos obras, y con ganas de vender más, así que de momento bastante bien… Aún no da para vivir, tengo otro trabajo, pero ya para cubrir algo de costes sí.
Conseguir una regularidad de venta en un artista se me antoja muy difícil, y tú lo estás logrando más o menos. ¿Cómo se hace?
Moviéndote mucho e intentando estar en muchos sitios para que la gente te pueda ver, pueda ver tus obras. En ese sentido, también contacté con casas de subastas, que funciona igual: unas te cierran las puertas y otras te las abren. Ahí también se mueve el arte y encuentras gente que da oportunidades, y en mi caso ha sido la casa de subastas Segre la que ha confiado en mí y me ha dado esa oportunidad cogiendo una de mis obras, que sale para mayo en subasta, y les estoy muy agradecido. En su catálogo hay obras importantes, por ejemplo Picassos, pero también confían en algunos artistas emergentes que ellos consideran que pueden tener salida, y ahí es donde han seleccionado mi obra. Imagínate, compartir catálogo con obras de ese calibre…
Hablemos de proyectos: ¿hacia dónde va tu arte de cara al futuro próximo?
Bueno, mi perspectiva para el futuro de momento es seguir trabajando en lo que estoy: el lino y el algodón con geometría. Me gustaría también continuar investigando los pigmentos vegetales y poder trabajar con ellos en mis próximas obras. Tengo ya en mente ahora mismo algunas nuevas, también unos encargos, y creo que voy a seguir desarrollando la geometría minimalista abstracta.
¿Quieres enviar algún mensaje directo a nuestros lectores?
Sí, que a todos les animo a que puedan cumplir sus sueños, a seguir adelante y a que nunca dejen de crear. Al final, si te mueves, consigues las cosas… A tu casa no van a venir, así que ánimo y adelante.
MÁS INFORMACIÓN Y CONTACTO



