Como vecino de la antigua colonia de ferroviarios de Villaverde, llevo años denunciando la situación insostenible de la zona y sus alrededores. A pesar de múltiples solicitudes al Ayuntamiento de Madrid, la limpieza y el mantenimiento de esta zona municipal, perteneciente al municipio desde 1993, sigue siendo deficiente. La documentación histórica que confirma la titularidad municipal se encuentra disponible en la Asociación Vecinal La Unidad de Villaverde Este.
Según la Solicitud 502/2025/073267-1, el Ayuntamiento aseguraba que “las aceras de la zona se limpian de forma programada, diariamente de lunes a domingo, correspondiendo su limpieza al contrato de Interbloques”. Sin embargo, la realidad es otra: la unidad de limpieza de interportales no pasa desde hace años, y el único personal que acude ocasionalmente lo hace con un soplador, desplazando hojas sin realizar una limpieza efectiva.
Se han abierto numerosos avisos por la acumulación de residuos (9464010, 9464018 y 9464234), pero el Ayuntamiento los ha cancelado bajo el argumento de que “no es competencia municipal, ni de otro organismo, sino de un particular”, a pesar de que la documentación histórica demuestra que la zona es municipal desde 1993.
La falta de limpieza y vigilancia ha generado problemas de salubridad: excrementos de aves con presencia de gusanos, residuos acumulados durante semanas enteras y botellas de cristal y plástico abandonadas. Además, la zona se ha convertido de facto en un pipicán improvisado, sin dispensadores de bolsas ni mantenimiento regular.
Otro problema es la diferencia en la clasificación administrativa de la zona: mientras calles como Elda o Elche aparecen como “limpieza en vías públicas”, las incidencias de San Agapito 35 se clasifican como “zonas verdes” o “mobiliario urbano”, generando confusión sobre los servicios aplicables.
Tal y como trasladé a la Junta Municipal, solicito clarificación sobre la clasificación administrativa y contractual de la calle San Agapito, así como el criterio técnico y normativo utilizado para asignarla. También se pide que, en caso de no ser competencia directa de este organismo, se indique el órgano competente para gestionar estas incidencias.
Desde septiembre de 2025 he informado al concejal presidente Orlando Chacón y a la Junta Municipal sobre la situación, pero la sensación de abandono institucional persiste. Es imprescindible que el Ayuntamiento cumpla con su obligación de mantener los espacios públicos en condiciones de salubridad, seguridad y habitabilidad, respetando los derechos de los vecinos.




